No cabe duda que los esfuerzos del cuerpo técnico de Dallas en esta temporada baja estarán enfocados en mejorar el nivel de la defensa. Y aunque la defensa por tierra es una de las prioridades, aumentar la capacidad de generar cambios de posición no se queda atrás. De hecho, buena parte de los jugadores incorporados por los Cowboys en el Draft y la agencia libre apuntan a una meta específica: generar más intercepciones.
Vamos a los datos. En 2020, los Cowboys ocuparon el puesto 24 entre los equipos con más intercepciones, logrando tan sólo 10. De hecho, están empatados en esa posición junto a otros cuatro equipos: Denver, Las Vegas, Chicago y los New York Jets. Vale mencionar que el líder de intercepciones de los Cowboys en la temporada pasada fue el entonces novato Trevon Diggs, con tres en total.
Trevon Diggs with interception No. 2 on the night for the #DallasCowboys #DALvsPHI pic.twitter.com/SsTzlCbEmp
— Kevin Gray Jr. (@KevinGraySports) November 2, 2020
Por ello, no sorprende que desde la llegada de Dan Quinn el equipo se haya reforzado en todas las posiciones defensivas con jugadores a su gusto: altos, atléticos y de brazos largos. De hecho, eso es algo que hizo destacar a Quinn durante su etapa como coordinador defensivo de los Seahawks, y parece que quiere hacer lo mismo con los Cowboys. ¿La razón? Jugar con defensores de brazos largos puede traducirse en más intercepciones.
Analicemos por un momento. Con jugadores de brazos largos en línea defensiva, los mariscales rivales serán más propensos a hacer lanzamientos erróneos, los cuales pueden terminar en manos de los backs defensivos. Aparte, las ventanas de pase para los mariscales se verán reducidas con la presencia de linebackers de gran envergadura.
Por último, los backs defensivos con brazos largos les harán la vida difícil a los receptores, especialmente al momento de lidiar con las presiones en cobertura. Debido a las necesidades de Dallas en línea secundaria, no sorprende del todo que hayan elegido a los cornerbacks más altos de todo el Draft 2021: Israel Mukuamu y Nahshon Wright.
Ahora bien, ¿es realmente necesaria la presencia de jugadores con estas características? Tal parece que sí. Y el mini campamento de novatos, llevado a cabo el pasado fin de semana, dejó muestras de ello. De hecho, dos de las notas destacadas del segundo día fueron las intercepciones del esquinero Nahshon Wright y del linebacker Jabril Cox.
Cowboys just completed their second day of rookie minicamp. They did some team drills today. The highlights were interceptions by CB Nahshon Wright and LB Jabril Cox
— Jon Machota (@jonmachota) May 15, 2021
Here is LB Jabril Cox's interception to conclude practice today. Cox picked up TE Nick Eubanks in Cover 3, then was reactive on tip drill. Cox: "Credit to Micah (Parsons) and the whole defense communicating before the snap. It was a pretty good play." Video credit: Dallas Cowboys pic.twitter.com/uYTbH8bY6P
— Michael Gehlken (@GehlkenNFL) May 15, 2021
Por supuesto, no hay que dejar de lado la defensa por tierra. Vale mencionar que, en este aspecto, los Cowboys fueron el segundo equipo con más fumbles generados en 2020, con 13 en total. Sólo lograron dos menos que los Panthers, líderes en esta estadística con 15 fumbles.
Es cierto que el equipo vaquero llegó a mostrar una gran mejoría logrando cambios de posesión al final de la temporada 2020, especialmente entre las semanas 14 y 16. Sin embargo, esta faceta puede mejorar desde el arranque de la campaña con Dan Quinn al mando de la defensa. Y esa es una de las prioridades.
Quedará por ver cómo las ideas y esquemas de Dan Quinn son implementadas en la defensiva vaquera durante la temporada baja. Si hay algo que no se puede negar, es que el equipo ha movido ficha para lavar por completo la cara de la defensa. Y aunque es irreal pensar que la defensiva de los Cowboys se convertirá de inmediato en la mejor de la liga, lograr que sea una que no perjudique el esfuerzo ofensivo del equipo sería aceptable.












