Inicio Noticias ¿Qué debe hacer la defensiva de los Cowboys para frenar a los...

¿Qué debe hacer la defensiva de los Cowboys para frenar a los Buccaneers?

1861
0

La postemporada de los Cowboys tendrá a los Buccaneers en la ronda de comodines. Si bien tuvieron un nivel bastante malo en la primera mitad de la parte regular, que el rival sea Tom Brady le añade mucho suspenso al juego. Para la defensiva será muy importante recuperar el nivel del principio porque la ofensiva tiene bastantes herramientas capaces de generar yardas fácilmente.

Defensiva terrestre vs Juego por tierra

El ataque terrestre de Tampa Bay fue el peor de la liga en las estadísticas. De hecho finalizaron la temporada en el último puesto con 76.9 yardas por juego. Eso se debió a la poca eficiencia que tuvieron al promediar apenas 3.4 yardas por acarreo, una cifra que los dejó también en la colocación más baja. Aunque no habrá que descuidar esta faceta porque tienen un dúo de corredores muy bueno.

Los Buccaneers tienen al veterano Leonard Fournette como el RB experimentado del backfield. Fournette es capaz de conseguir yardas con su potencia y por lo complicado que es derribarlo. La defensiva lo debe recordar por lo ocurrido en la semana 1. Esa victoria de Tampa Bay tuvo al running back completando una planilla de 127 yardas por tierra en 21 intentos por esa vía.

Pero a esa opción hay que agregar otra que no estaba tan en cuenta en esa instancia. El novato Rachaad White surgió como una herramienta confiable mientras Fournette estuvo lejos de su habitual producción. White le otorga un cambio de ritmo a la ofensiva sobre todo por su contribución aérea.

Contener el juego terrestre será algo prioritario para los Cowboys ante los Buccaneers. En esta parte precisamente está lo que debería ser su debilidad, por lo que hay que aprovecharlo. Si la defensiva ni siquiera puede evitar que la ofensiva obtenga yardas con sus corredores, todo el resto será casi imposible de detener por completo.

Defensiva aérea vs Juego por aire

La defensiva aérea de Dallas dejó muchas dudas desde la lesión de Anthony Brown. El lugar como esquinero opuesto a Trevon Diggs se convirtió en un verdadero problema por las inconsistencias de los reemplazos. Un experimento fallido resultó ser el de Kelvin Joseph. Eso se dio también con los otros cornerbacks.

Esa es la fragilidad más evidente de la unidad por sobre la parte terrestre porque no hay talento disponible. El juego por tierra se puede llegar a limitar con un buen esquema, aunque eso no se da en lo aéreo porque es más complicado ocultar una debilidad. Pero lo que hará de esto algo más difícil de solucionar es que Tom Brady será el quarterback.

Brady sabe mejor que nadie en que área debe atacar para sacar el máximo provecho del rival. Su capacidad es lo que le da esa posibilidad, aunque cuenta a su vez con receptores abiertos de elite que facilitan sus envíos. Por esa razón posiblemente no haya ningún duelo favorable para la defensiva este lunes.

Los Buccaneers tienen una dupla de wide receivers que posiblemente sea la mejor de la NFL cuando están en su habitual producción. El que mejor química tiene con el QB quizás sea Mike Evans, a quien busca constantemente en situaciones valiosas. Evans es una amenaza en la zona de anotación y en trayectorias profundas como lo demostró ante los Carolina Panthers. En ese juego ganaron la división con sus tres apariciones en las diagonales en un día en el que superó las 200 yardas.

Lo que hace que su contribución sea aún más peligrosa es que no está solo en la ofensiva. El otro elemento es Chris Godwin. Al ser más versátil que su compañero es el que más targets recibe. Los 142 pases que fueron en su dirección lideraron a su equipo. Por todo esto es que la presión al quarterback será incluso más relevante que la cobertura. Brady con tiempo para lanzar hace que cualquier cobertura sea infructuosa.