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Cowboys vs. 49ers: ¿Qué jugadores no estelares podrían ser importantes en ambos equipos?

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Los playoffs son un momento en el que se espera más de las estrellas. Dallas no decidió pagarle 40 millones de dólares por año a Dak Prescott simplemente para ganar la NFC Este. El objetivo de los Cowboys cada temporada es lograr el Súper Bowl. Por ese motivo hay grandes expectativas en las máximas figuras de todas las franquicias.

Así es como debería ser porque con un gran salario se esperan destacadas devoluciones. Si bien las producciones esperadas deben ser razonables más allá del dinero en sí, es normal que ese tipo de jugadores tengan mayor responsabilidad que el resto. En esas instancias decisivas es donde los buenos talentos se convierten en leyendas.

Aunque con el nivel de análisis que hay en la NFL no es tan extraño ver a esas presencias estelares ser neutralizadas. Lógicamente los que pertenecen a la élite brillan en cualquier escenario, pero el objetivo siempre es forzar a que tu rival gane con sus peores o menos utilizadas armas. Lo que siempre se pondera de Bill Belichick es que logra quitarles la primera opción a sus adversarios.

Esa fortaleza es lo que todos intentan disminuir. En muchos casos el planeamiento puede ser exitoso, por lo que allí es donde se les abre la puerta a los héroes desconocidos. Por ejemplo, Dalton Schultz se ganó un lugar en el equipo en base a ser una solución cuando las alternativas principales no aparecían. Ahora hablaremos de dos jugadores de cada equipo que quizás tengan un impacto muy valioso.

Dallas Cowboys

Tony Pollard es el nombre que surge cada vez que se refiere a un factor-x. Para los fanáticos seguramente no será una sorpresa que el corredor sea una pieza esencial. Verlo cada fin de semana hace evidente que tiene un potencial enorme para cambiar el rumbo de un juego. Sus jugadas explosivas cada vez son menos esporádicas.

La anotación de 58 yardas frente a los Saints es una acción que explica a la perfección lo que podría brindarle a la ofensiva. Varios retornos de despeje apoyan esa idea. El motivo real por el que ubiqué a Pollard aquí no es su habilidad, sino por el uso que el coordinador ofensivo Kellen Moore le dio hasta aquí.

El running back no participó de la aplastante victoria en Philadelphia para estar al 100% en la ronda de comodines. Eso debería indicar que tendrá un papel importante. Aunque la distribución de snaps con Ezekiel Elliott no fue tan equitativa como se creía que iba a ser. Una cuestión que sería beneficiosa es que Pollard reciba más veces el balón.

Una pieza que se ajusta mejor todavía a este concepto de tapado es Cedrick Wilson. Todos sabemos lo que puede hacer el receptor abierto cuando se le da una oportunidad, pero eso no quita que sea una herramienta muy alternativa. Amari Cooper, CeeDee Lamb, Elliott, Schultz y hasta el propio Pollard están por delante en la participación.

Hay una situación que podría convertirlo en clave. La conexión de Wilson con Prescott se ve más natural que con los otros receptores abiertos. Cooper es un gran aliado del quarterback, pero esta temporada fue buscado bastante poco. Con Lamb se suelen ver desencuentros que no deberían ocurrir con alguien tan talentoso. Schultz es el otro con quien Dak se entiende bien.

Pero no caben dudas de la productividad de Wilson. Más allá de que la defensiva de los Eagles estaba diezmada, se vio un vínculo espontáneo. Los 49ers seguramente pondrán mucha presión en el QB, por lo que no tendrá tiempo para pensar. El tipo de rutas que corre el WR quizás sea la llave en muchas circunstancias por la confianza que tiene Prescott en esos envíos.

San Francisco 49ers

El roster de San Francisco cuenta con muchas estrellas disponibles. No sería una sorpresa que George Kittle o Deebo Samuel consigan estadísticas dominantes porque están entre los mejores de la liga en sus respectivas posiciones. Eso se cumple también con Nick Bosa o Fred Warner del lado defensivo.

Una razón por la que los 49ers están en los playoffs a pesar de competir en la división más difícil es su head coach. Kyle Shanahan conoce mejor que nadie cómo reemplazar a jugadores esenciales porque eso le suele ocurrir a su equipo. El lado bueno es que tiene varios elementos que vuelan por debajo del radar que podrían generar mucho daño.

En teoría el candidato menos conocido debería ser Elijah Mitchell. Un novato elegido en la sexta ronda del draft no está en los planes de nadie para ser relevante. Sin embargo, el running back se ganó la titularidad tras la lesión de Raheem Mostert. Haber superado en el depth a una selección del día 2 como Trey Sermon para ser el RB1 lo exime de que su aporte sea inesperado.

Un caso como el de Pollard es su tercer receptor abierto. Brandon Aiyuk tuvo una campaña de despegue en su segundo año como profesional. Sus 56 recepciones para 826 yardas y cinco anotaciones hablan de un sólido contribuyente. Su fortaleza para ganar yardas después de la recepción es un factor peligroso.

La otra aparición en este listado es alguien que muy pocos habrán escuchado nombrar al menos hasta la semana 17. El wide receiver Jauan Jennings es el elegido. Tomado recién con el pick global 217 en 2020, encontró su rol en el equipo. Los malos rendimientos de Travis Benjamin junto con las lesiones de Mohamed Sanu le permitieron una oportunidad de contribuir.

Las estadísticas de Jennings no van a llamar la atención de nadie. Hasta antes del duelo frente a los Rams totalizaba 188 yardas en 18 pases completados. Sin embargo, las seis atrapadas para 94 yardas en Los Ángeles son un indicador de lo que podría hacer en el AT&T Stadium. Aunque hay un número extra que explica su inclusión.

Jennings consiguió cinco touchdowns en la temporada. Dos de ellos llegaron a su vez el domingo pasado en una instancia de ganar o ser eliminado. Para tener una mejor comparación de esa cifra alcanza con decir que fue apenas uno menos que Lamb, Samuel o Kittle. La razón principal por la que logró ese despegue está en su contextura física.

El receptor abierto no será una amenaza por su velocidad o sus rutas. Su 1.90m con 96 kilogramos le dan las características de un ala cerrada en esa área tan relevante. Por ese motivo su nicho es la zona de anotación. La defensiva ahí deberá contemplarlo. El inconveniente es que con tantas otras preocupaciones podría aprovechar para pasar desapercibido.