Inicio Noticias La clase 2020 de receptores abiertos que los Cowboys podrían aprovechar

La clase 2020 de receptores abiertos que los Cowboys podrían aprovechar

3612
0

Todos los años al acercarse el draft se analizan exhaustivamente todos los prospectos que participarán. En ese estudio siempre suele destacarse un puesto en el que abunda el talento. Esta ocasión no es una excepción, ya que hay un grupo que se destaca del resto. Los receptores abiertos son los prospectos en cuestión, a la par y hasta quizás por encima de los quarterbacks.

Los Cowboys tienen muchas necesidades que deben cubrir entre la agencia libre y el draft. En un principio, firmar WRs no da la sensación de ser una urgencia a la altura de otras como la de conseguir linieros defensivos y perimetrales. Sin embargo, al haber una clase tan profunda resulta muy tentador elegir a alguien que ocupe ese lugar. Sobre todo porque puede encontrarse gran talento incluso en rondas avanzadas.

Henry Ruggs III. Dentro de los interesantes prospectos aparece el nombre del receptor abierto de Alabama. Los candidatos a ser elegidos primero son Jerry Jeudy y CeeDee Lamb, distribuyendo las opiniones sobre quién es el mejor entre ellos dos. Sin embargo, puede haber tres o hasta cuatro wide receivers más seleccionados en la primera ronda.

Ruggs es uno de ellos, quizás el tercero en calidad de todo el draft. En una selección en la también habrá muchos quarterbacks y defensivos que seguramente sean elegidos antes, el WR del Crimson Tide podría caer hasta la ubicación 17 de los Cowboys.

Hay muchos puestos más importantes para cubrir, pero tranquilamente podría existir la tentación de elegir a este joven. La característica que lo diferencia del resto es un atributo básico para cualquiera que ocupe ese puesto.  Esto es obviamente la velocidad. Aunque Ruggs no es simplemente alguien rápido. Es probablemente el más rápido de todos.

Una prueba de esto es que muchos creen que puede superar el récord de 4.22’ en la prueba de las 40 yardas en el Combine. Si bien Dallas tuvo una buena producción del grupo de receptores la temporada pasada, contar con un velocista como Ruggs le daría una dimensión más al ataque. Tener a alguien como él que puede estirar las defensivas a lo largo del terreno podría generar espacios muy beneficiosos.

Jalen Reagor. Aunque en la segunda ronda también habrá jóvenes disponibles con la capacidad de ser titulares inmediatamente. Esta generación es tan increíble que incluso si los Cowboys optan por seleccionar a un defensivo en la primera, todavía podrían conseguir a alguien muy valioso. Hay que mencionar que el pick correspondiente será el 51 a nivel global.

Reagor representó a TCU durante tres temporadas con rendimientos muy disímiles. Una cuestión que puede generar algunas dudas es la baja en su producción en la última campaña con respecto a lo hecho en la anterior. En 2018 consiguió 1061 yardas, nueve anotaciones y 72 recepciones en 1 juegos, pero no pudo sostener esos números. Su último año muestra que apenas logró 611 yardas, cinco touchdowns y 43 recepciones en 12 apariciones.

Sin embargo, eso no borra lo que puede aportar en la NFL. Esa baja tuvo que ver en parte con inconsistencias en el puesto de QB, por lo que es un proyecto para tener en cuenta. Su estilo tiene una similitud con el de Ruggs en el sentido de que su velocidad final es su atributo más destacado.

El WR mide 1.80m y puede vencer a cualquier defensivo gracias a su extrema rapidez. Quizás sea otra de las grandes atracciones en la prueba de las 40 yardas justamente por eso. Puede ser una parte importante del equipo porque también tiene potencial como devolvedor de despejes. Ganar yardas después de la recepción es otra de sus virtudes.

K.J. Hill. En la tercera ronda también habrá talento restante como para poder invertir el pick global 82. Quien tiene actualmente el récord histórico en cantidad de recepciones en Ohio State con 201 podría estar disponible a esa altura.

Esta selección brindaría una opción diferente a lo que ofrecen Ruggs y Reagor. La velocidad no es el fuerte de Hill, aunque eso no significa que no tiene nada para sumar. A diferencia de los anteriores, el WR de los Buckeyes es un mejor corredor de rutas. Es cierto que no es una amenaza en pases profundos, pero puede incluso aportar variedad en su alineación.

Hill fue mayormente un slot receiver en su etapa en el nivel universitario. Eso hizo que sepa realizar muy bien las trayectorias cortas y medias. Si bien no posee actualmente las condiciones para convertirse en un receptor tan confiable, puede ser una alternativa muy interesante. Si Dallas no logra retener a Randall Cobb, este podría ser un reemplazo menos costoso.

Antonio Gandy-Golden. Los Cowboys elegirán en el puesto 123 durante la cuarta ronda del draft. En esta instancia ya será muy difícil encontrar un receptor abierto que genere un impacto inmediatamente, aunque el antecedente de Tony Pollard siendo seleccionado allí podría mostrar lo contrario.

Los ejemplos anteriores constaron de prototipos de receptor diferentes. Por eso es que Gandy-Golden podría surgir como un complemento a un grupo de WRs formado. Su 1.93m es lo que le da una chance de ganarse un lugar en un roster de la NFL. A pesar de no tener una velocidad temible, no sería extraño que consiga un rol particular por su altura y peso.

Una de las fallas que tuvo Dallas en ofensiva la temporada pasada fueron las oportunidades desperdiciadas dentro de la yarda 20 rival. Este prospecto podría ser un complemento necesario para Dak Prescott, principalmente en la zona de anotación. Alguien capaz de ganar balones divididos sumaría una alternativa interesante. El costo además no sería muy alto.