CeeDee Lamb, Trevon Diggs, Neville Gallimore, Reggie Robinson II, Tyler Biadasz, Bradlee Anae y Ben DiNucci no serán los únicos novatos en el campamento de entrenamiento. Una vez concluido el draft las franquicias tienen la posibilidad de contratar a aquellos prospectos que no fueron seleccionados. En esa instancia los Cowboys añadieron a muchos agentes libres no drafteados.
Aunque Ron’Dell Carter quizás se destaca del resto por varias razones. Un motivo es el estrictamente económico, teniendo en cuenta que fue quien recibió la oferta más alta en comparación con los otros UDFAs (undrafted free agents). Un bono por firmar de 20.000 dólares más un salario base garantizado de 125.000 demuestran el interés de Dallas en él.
Carter contract details: $145k guaranteed. $20k signing bonus and $125k guaranteed salary money. Not bad for UDFA 🤷🏼♀️ https://t.co/Goh7HhZzqN
— Jane Slater (@SlaterNFL) April 26, 2020
La explicación principal es que el rol que cumple es el de presionar al mariscal de campo. Esta es justamente la necesidad pendiente que tiene equipo, por lo que es entendible por qué fue uno de los primeros en ser firmado luego de que sea anunciado el pick 255.
Tomar la decisión de obtener a Carter y a varios edge rushers junto con Anae en la quinta ronda es además una cuestión de sentido común. Hoy en día da la sensación de haber muchos jugadores en ese puesto, pero no hay que confiar ciegamente en que Aldon Smith y Randy Gregor vayan a ser reinstaurados.
El ala defensiva de James Madison University podría tener potencial para ser una pieza del primer equipo en el futuro. Todavía está poco desarrollado en algunos aspectos. Por eso es que no fue elegido en el draft. Incluso ni siquiera fue invitado al NFL Scouting Combine. Sin embargo, tiene algunas características interesantes que evidentemente llamaron la atención de los reclutadores de los Cowboys.
Our final Senior Feature takes a look at one of the best defenders in the country.
Roll the footage on defense end Ron'Dell Carter out of Baltimore.#GoDukes pic.twitter.com/ynDGDQrUMe
— JMU Football (@JMUFootball) April 3, 2020
Por empezar hay que mencionar que tiene una buena variación a la hora de presionar al quarterback rival. Siempre tiene un plan para hacerlo, no lo hace simplemente de manera automática sino que cambia de acuerdo a la situación. Aunque también tiene la capacidad de modificar su idea inicial durante la jugada si ve que no le dará frutos.
Carter tiene fuerza en sus manos para deshacerse de bloqueos cuando recibe el contacto de un tackle o cualquier otro bloqueador. Posee además el movimiento lateral necesario para encontrar el mejor ángulo y atacar con poder. El DE tiene la capacidad de convertir velocidad en fuerza para irrumpir en el backfield y generar disrupción allí.
Uno de sus puntos fuertes es detener los ataques terrestres. En buena parte eso se debe a esa habilidad para superar la línea ofensiva e invadir ese espacio. También demuestra que tiene la suficiente técnica y fortaleza para causar pérdida de yardas. Su 1.89m y sus 120 kg. son otro factor determinante para ser eficiente en ese aspecto.
The @dallascowboys are getting quite the athlete in @rc5____.#GoDukes pic.twitter.com/pd6Qbl2cFi
— JMU Football (@JMUFootball) April 26, 2020
Aunque hay una cuestión que quizás haya sido lo que convenció a los Cowboys de darle una posibilidad. Esto es la versatilidad que presenta el ala defensiva. Principalmente en su último año en JMU se vio esa cualidad tan requerida por Mike Nolan. El nuevo coordinador defensivo busca darle mayor imprevisibilidad a la línea defensiva para sorprender a las ofensivas rivales variando alineaciones en el frente.
“Puedo hacer muchas cosas diferentes y alinearme en muchos lugares diferentes. Puedo alinearme tanto adentro como afuera. Eso me da un poco de flexibilidad para enfrentar centros, guardias y tackles. Intento variar mis movimientos dependiendo de la posición a la que me enfrento. Tengo ciertos movimientos que preparo para ciertas posiciones. Realmente solamente depende de dónde me estoy alineando. Tener esa versatilidad siempre es algo bueno. Pude jugar en toda la línea defensiva durante mi carrera. Me ayudó mucho como pass-rusher”, detalló el propio Carter en una entrevista con The Draft Wire.
Carrera universitaria
Carter salió de su escuela secundaria como un prospecto de tres estrellas. La oferta que aceptó fue la de Rutgers para competir en el nivel FBS. En 2015 fue designado como redshirt por lo que no jugó. El año siguiente tuvo poca participación y decidió transferirse luego de un cambio de entrenador allí.
Pero no se fue a otro programa de la división más competitiva de la NCAA. La institución que eligió fue James Madison University para poder jugar con su hermano mayor y el tiempo probó que fue la decisión correcta. En su primera temporada no fue titular, pero tuvo una participación mucho más consistente que anteriormente habiendo estado en los 15 juegos posibles. El DE consiguió cuatro capturas, tres pases defendidos, 28 tackles totales (15 solo) y ocho tackle-for-loss.
En 2018 se convirtió en alguien importante en la defensiva titularizando los 13 juegos en los que compitió JMU. Su producción mejoró al lograr 7.5 capturas, 58 tackles totales, 12 tackle-for-loss, forzando también un fumble.
Sin embargo, su campaña final en los Dukes dio un salto hacia adelante más. Las 12 capturas obtenidas son un número muy interesante, pero los 27 tackle-for-loss con los que concluyó son sencillamente excelentes. Si bien es un nivel de oposición menor, en parte explica el tipo de prospecto que es. También forzó un fumble, recuperó otro y realizó 66 tackles totales en 16 juegos.
La historia de los Cowboys con los agentes libres no drafteados
Hay muchos errores que se pueden cometer en la franquicia. Pero encontrar gemas perdidas a través de la agencia libre de novatos no drafteados está excluido de esa lista. Hay una lista de ejemplos que demuestran esto.
El caso más emblemático seguramente sea el de Tony Romo. En su momento recibió una oferta mucho más alta para firmar como UDFA en los Broncos, pero optó por Dallas porque allí iba a tener más posibilidades de ingresar en el roster. El resto es historia.
Hay otro caso casi tan o más destacado que el de Romo. Este podría ser el de Drew Pearson tiempo atrás. Pearson es uno de los receptores abiertos más productivos de la historia de los Cowboys. El WR fue elegido además dentro del mejor equipo de la década de 1970.
Aunque es muy difícil encontrar esta clase de talento en la instancia posterior al draft. Pero no hace falta poner la vara tan alta sobre estos prospectos. Descubrir jóvenes con potencial y desarrollarlos como sólidos titulares es un beneficio extraordinario. Hay muchos otros nombres recientes que entran en esta descripción.
En el equipo actual están La’el Collins, Antwaun Woods, Blake Jarwin, Cooper Rush, Jamize Olawale y Joe Thomas. Todos ellos son contribuyentes estables del primer equipo.













