El juego que tiene por delante Dallas en Baltimore será muy diferente del que se preveía antes de iniciar la temporada. Una derrota casi asegurada podía esperarse por el nivel de los Ravens en 2019. Un pésimo comienzo de los Cowboys aumentó esa creencia. Sin embargo, quizás no sea tan malo dependiendo de algunos factores clave. Aunque eso está referido a posibles ausencias del equipo rival por un brote de coronavirus que los afectó por completo.
Línea ofensiva vs. Pass rushers
En los papeles este debería ser un duelo complicadísimo para los Cowboys. Mucho más si añadimos a esta ecuación las lesiones de los tackles titulares en la primera serie ofensiva del duelo divisional frente a Washington. La ausencia de Zack Martin en particular es una baja que difícilmente pase desapercibida.
Del otro lado de la línea de scrimmage debería haber a su vez piezas intimidantes. Calais Campbell en el centro es una presencia imposible de evitar. Su contextura física le permite ser fuerte tanto en el juego terrestre como presionando al quarterback. El edge rusher Matt Judon es el otro especialista sometiendo al pasador por fuera a través de su velocidad.
Aunque ese quizás no sea el duelo que tendrán los Cowboys porque ambos están dentro de los tantos involucrados. Actualmente incluso forman parte de la lista reserva/covid. Esto podría hacer que deban perderse el juego del próximo martes. Esas ausencias implicarían un respiro enorme para la línea ofensiva junto con Andy Dalton.
Pero no hay talento suficiente como para que Dallas pueda confiarse con lo propio. La falta de Martin es un punto decisivo. Otra cuestión muy importante para tener en cuenta es que los Ravens son el equipo que más cargas hace. Será fundamental entonces que Dalton esté muy atento para deshacerse rápido del balón en caso de que esos blitz no sean reconocidos.
Receptores abiertos vs. Backs defensivos
Una fortaleza individual que tienen los Ravens es su dúo de esquineros. Marlon Humphrey está dentro de los mejores pagados de su puesto de manera merecida por el nivel con el que juega. Su capacidad de cubrir receptores individualmente lo colocan como el CB1 de una defensiva con nombres muy reconocidos. Pero no está solo en la defensiva secundaria.
El otro CB es el veterano Marcus Peters. Su estilo no es el de un típico shutdown corner que es imposible de vencer. Muchas veces incluso es quemado en pases largos. Sin embargo, es su agresividad lo que lo distingue. Es quizás el ball-hawk por excelencia. Esto es aquel que hace jugadas sobre el balón constantemente. Peters acumula tres intercepciones y tres fumbles.
Los duelos que habrá con los wide receivers de los Cowboys serán por ende muy interesantes. Humphrey seguramente esté encargado de Amari Cooper. El problema para los rivales es que hay tres WRs para cubrir. Es muy probable que Peters sea el asignado a CeeDee Lamb por su experiencia e inteligencia. Dalton deberá ser muy cuidadoso al lanzar el balón en Baltimore.
Corredores vs. Defensiva terrestre
En esta faceta quizás no sean tan dominantes. Las 116 yardas que permiten por tierra en promedio los ubican apenas como el 17° de la NFL. En teoría esto indica que el lugar para atacar a los Ravens es este. Pero la complejidad de realizarlo efectivamente está en las propias falencias de los Cowboys corriendo con el balón.
Dallas consigue únicamente 118.8 yardas por juegos hasta aquí. Aunque suene repetitivo hay que agregar que Martin es un engranaje necesario para que los ataques terrestres sean efectivos. Los corredores quizás tengan que enfocarse más en la protección de Dalton. Identificar las cargas es una tarea indispensable para que la ofensiva funcione correctamente.













