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Los Cowboys tienen una última oportunidad para mejorar en la ofensiva

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Dallas Cowboys

Si hay algo que se ha venido criticando en los Cowboys tras la semana de descanso, ha sido la ofensiva. Ciertamente, ha dejado mucho que desear en la mayoría de los encuentros de la semana 9 en adelante. Esto se vio de nuevo en el duelo ante los Cardinals el pasado domingo. En donde el equipo reaccionó tarde y terminaron perdiendo el encuentro por 25 a 22. Siguen las dudas sobre el rendimiento de Prescott y el hecho que se les hace muy complicado poder ganarle a equipos que manejan récords positivos.

Si bien es cierto que Dallas ganó todos los juegos de diciembre, tres de ellos fueron gracias a la gran producción de la defensiva. Tan solo en el segundo duelo ante el equipo de Washington es que la ofensiva se vio con alta jerarquía. Logrando un amplio resultado de 56 a 14 en la semana 16.

De cualquier manera, hay un montón de problemas que Dallas debe solucionar y tienen muy poco tiempo para ello. Es por eso que es de vital importancia que el equipo no solo agarre confianza y ritmo, sino que puedan arreglar esos detalles en el campo de juego. Así sea ante un posible equipo secundario de Philadelphia. Gracias a las declaraciones de Nick Sirianni a principios de semana, es probable que los rivales de la NFC Este salgan con muchos de los elementos de respaldo en su estadio.

El duelo ante Arizona dejó muchos detalles que se han estado viendo estas últimas semanas para los Cowboys. El primero de ellos tiene que ver con el juego por tierra. En donde el equipo tan solo logró 45 yardas en un total de 17 acarreos. Zeke Elliott volvió a tener un encuentro modesto con nueve acarreos para 16 yardas. Aunque en esta oportunidad no se le puede echar toda la culpa, ya que sería el mismo coordinador Kellen Moore quien realmente no utilizó el juego por tierra en el AT&T Stadium.

En su lugar, el juego ofensivo de los Cowboys se tradujo más que todo en pases cortos para seguir avanzando. De hecho, no se vieron tampoco pases profundos de parte de Prescott y el pase más largo que realizó fue de 26 yardas. El lanzamiento más largo de parte de los Vaqueros lo haría realmente Cedrick Wilson Jr. Con un pase de 31 yardas, mantuvo la serie ofensiva que terminaría con una anotación de Amari Cooper en el último cuarto.

Otro detalle a tomar en cuenta tiene que ver con la línea ofensiva. Si bien es cierto que el arbitraje estuvo rígido ante los Cardinals, la línea tuvo algunas penalizaciones muy claras que no ayudaron en nada al avance del equipo. La peor de todas vendría de parte de un holding de Connor Williams en el tercer cuarto. Con Prescott en tercera y diez logrando una ganancia de 12 yardas, la penalización los retrocedió a cuarta y 20. No hubo mucho que hacer en esa situación.

Además, la falta de espacios en la línea ayudó muy poco al juego por tierra. El cual de por sí ya se anda viendo inexistente, mucho más si agregamos este factor. Si realmente el equipo quiere estar en mayores instancias, deben aguantar la presión rival sin buscar penalizaciones, aparte de permitir espacios a Elliott, Pollard y Clement en todo caso. O en su defecto, el mismo Prescott cuando no hayan más opciones.

Por último pero no menos importante, dejamos al Mariscal de campo Dak Prescott. Quien claramente es el principal señalado de la falta de rendimiento ofensivo del equipo. El número 4 de los Cowboys tan solo se ha visto contundente ante los Falcons en la semana 10 y el equipo de Washington en la 16. Pero claramente no ha vuelto a ser el mismo desde su lesión en la pantorrilla en la victoria contra New England en el Gillette Stadium. El Mariscal ha reiterado en un montón de ocasiones que se siente bien, pero la verdad es que su rendimiento no refleja lo que realmente dice.

Asimismo, todo parece indicar que los rivales saben tomarle la medida a los Vaqueros gracias a la gran presentación de los Broncos en la semana 9. El entrenador del equipo de Denver Vic Fangio comentó en su momento a la prensa que su equipo había encontrado la manera de poder limitar a los Cowboys. Viéndolo de esa manera, los Chiefs y los Raiders tomaron nota en el asunto. En el caso particular de los Cardinals, su Mariscal Kyler Murray supo desenvolverse con lo que tenía. Ya que el rival de la NFC Oeste no contaba con su mejor liniero ofensivo, receptor y corredor, y aún así sacaron el resultado adelante a pesar de contar con tres derrotas consecutivas.

En el caso de Dak esto no se pudo ver, ya que la ofensiva reaccionó muy tarde, con una anotación de Michael Gallup a menos de minuto y medio de terminar el segundo cuarto. La cual traería como consecuencia la lesión del receptor y el hecho que no estará el resto de la campaña.

La ofensiva vaquera terminó con tres anotaciones, pero reaccionaron muy tarde ante una defensiva de los Cardinals que supo lo que tenía que hacer durante todo el juego. La fórmula de Arizona fue simple, hacer una cantidad de movimientos diversos antes del snap para confundir al Mariscal.

“Sabíamos que si nos presentábamos de manera estática, Dak leería nuestro juego”, afirmó el profundo rival Budda Baker después del encuentro. “Así que tratamos de mostrar muchas cosas diferentes y simplemente confundirlo un poco”.

Ciertamente, las declaraciones del safety dieron justo en el clavo. En muchas ocasiones, Dak no supo que hacer y no fue hasta casi la mitad del encuentro que Prescott logró entender un poco a la defensiva rival. Eso junto a la falta del juego por tierra y las penalizaciones, acabaron con la oportunidad del equipo de salir adelante.

En esta semana 18, salgan los titulares de Philadelphia o no, la ofensiva vaquera tiene que anotar para agarrar ritmo y confianza. En el caso contrario, van a quedar muchas dudas. Y no sería de extrañar que el primer rival de postemporada sean los Cardinals con todos sus titulares. Por lo que es ahora o nunca que el lado ofensivo de los Vaqueros deben reaccionar si desean avanzar en los playoffs.