Dallas cumplió con las expectativas en Cincinnati en un juego muy favorable. Si bien no hay mucho por festejar porque el rival era un equipo sin un quarterback de nivel, al menos conseguir un triunfo sirve para dejar atrás por un momento la derrota ante los Ravens. En este caso lo decisivo fueron las tres veces que la defensiva recuperó el ovoide.
Alguien que tuvo una esperada buena actuación fue DeMarcus Lawrence. El ala defensiva fue precisamente el protagonista del primer fumble forzado con un tackle que hizo que el corredor Giovanni Bernard perdiera el balón y lo recuperara Jourdan Lewis. Aunque la ofensiva no lo pudo aprovechar por completo y se tuvo que conformar con un field goal.
La segunda entrega tuvo un impacto letal para los Bengals. Aquí la suerte ayudó mucho en el inicio porque el running back suplente soltó el ovoide al chocar con un liniero ofensiva. Sin embargo, la reacción de Aldon Smith fue perfecta. Cualquier defensivo podría haberse lanzado sobre le balón, pero Smith lo tomó para devolverlo 78 yardas hasta las diagonales.
Ese 10-0 se solidificó aún más con el tercer fumble consecutivo de Cincinnati. Esta vez la ofensiva rival utilizó una jet sweep para convertir una 4ta y 1 en la yarda 15 de Dallas, aunque el tackle del safety Darian Thompson hizo que Alex Erickson perdiera la posesión. Jaylon Smith tomó el balón para que la ofensiva regresara al terreno.
Touchdown, Aldon Smith
Cowboys up 10-0 on Bengals
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— Jori Epstein (@JoriEpstein) December 13, 2020
Las tres acciones sellaron el destino del juego. La defensiva lógicamente merece crédito por generar estas acciones, pero hay que destacar también que su rendimiento no fue intachable. La verdad es que los Bengals con muy poco talento en el puesto más importante movieron las cadenas con bastante facilidad. Es excelente recuperar el balón, aunque eso no implica que ahora todo está bien.
La ofensiva de los Cowboys comenzó algo fuera de ritmo. En su primera serie ofensiva debió ir por tres puntos a pesar de haber recibido el balón en la yarda 32 del adversario. Pero de a poco ganó confianza y golpeó con una anotación la siguiente vez que estuvo dentro. En esa posesión avanzó en el terreno casi exclusivamente con jugadas por aire. Amari Cooper concluyó con un touchdown de 11 yardas un drive en el que totalizó 44 en tres recepciones.
Una nota adicional que vale la pena tener en cuenta es que hubo otra devolución fantástica de Tony Pollard. En la patada de salido que abrió el tercer cuarto el RB tomó el balón en la zona de anotación y lo devolvió 60 yardas. Eso permitió que la ofensiva llegara hasta la yarda 2, aunque no pudo sentenciar el triunfo por completo en esa ocasión.
La marca de los Cowboys ahora es 4-9. El resultado no estuvo en duda en ningún momento tras colocarse 17-0, pero otra cuestión real es que tampoco hubo tanta diferencia. La defensiva consiguió recuperar el balón, aunque otra vez dejó que la ofensiva rival dañe por aire incluso con Brandon Allen como quarterback. Esto hace ver que aún queda mucho por corregir.














